La Iglesia diocesana acompaña con esperanza a la comunidad de Real del Limón
🕊️ La Iglesia diocesana acompaña con esperanza a la comunidad de Real del Limón
Real del Limón, Cocula, Guerrero | 1 de agosto de 2026.
En un ambiente marcado por el dolor, la incertidumbre y la esperanza cristiana, la comunidad de Real del Limón se congregó para celebrar la Santa Misa el pasado 1 de agosto, a pocos días de la tragedia ocurrida el 25 de julio, cuando la explosión accidental de un almacén de juegos pirotécnicos, ubicado a un costado de la iglesia, dejó una profunda herida en esta comunidad.
Debido a que la capilla permanece acordonada y no es posible ingresar al templo, la celebración eucarística tuvo lugar en el kiosco del pueblo, convertido en este día en espacio de encuentro, oración y comunión fraterna.
La Santa Misa fue presidida por el Pbro. Pablo Alarcón Velázquez, Vicario General de la Diócesis de Chilpancingo-Chilapa, quien acudió a nombre de Mons. José de Jesús González Hernández, OFM, Obispo de esta Diócesis.
En nombre del Señor Obispo, el Padre Pablo hizo presente la cercanía de la Iglesia diocesana con las familias que atraviesan esta dolorosa circunstancia.
Les transmitió ánimo y fortaleza, recordándoles que la comunidad cristiana no permanece indiferente ante su sufrimiento, sino que quiere caminar a su lado, acompañarla y sostenerla mediante la oración y la cercanía fraterna.
Ante el dolor surge inevitablemente la pregunta: ¿por qué ocurrió esto?. La Iglesia no pretende ofrecer respuestas fáciles ante el misterio del sufrimiento ni dar explicaciones apresuradas que puedan aumentar el dolor de quienes han perdido a un ser querido.
Hay momentos en que las palabras resultan insuficientes. En ellos, la presencia, la escucha, la oración y la solidaridad se convierten en formas concretas de acompañamiento.
La fe cristiana no elimina el dolor, pero proclama que Dios no abandona al ser humano en medio de su sufrimiento. Por ello, la Iglesia quiere permanecer cercana a esta comunidad, acompañando con respeto sus lágrimas, sus preguntas, sus temores y también su esperanza.
🕯️ Encomendamos a nuestros hermanos difuntos.
Con espíritu de fe y esperanza en la misericordia de Dios, la comunidad recuerda y encomienda en la oración a quienes han perdido la vida:
Nereyda Cervantes Romero
Guillermina Ontiveros Salgado
Carmela Ontiveros Salgado
Susana Ochoa Bandera
Javier Garrido Ochoa, bebé
Pedimos al Señor que los reciba en su Reino y conceda a sus familias el consuelo, la fortaleza y la paz que solamente Él puede ofrecer.
Asimismo, la Diócesis eleva sus oraciones por todas las personas que continúan recibiendo atención médica, así como por sus familiares, para que Dios les conceda fortaleza en estos momentos de angustia y esperanza.
❤️ Una mirada especial hacia los niños
Durante su visita, el Pbro. Pablo tuvo también un encuentro cercano con los niños de la comunidad que participaron en la celebración.
Con ellos conversó, realizó algunas dinámicas y compartió un momento fraterno, entregando un presente a quienes participaron.
Este sencillo gesto adquiere un significado especial en medio de la tragedia. Cuidar a los niños, escucharlos y ofrecerles espacios de cercanía y confianza también forma parte del acompañamiento de la Iglesia, especialmente cuando una comunidad ha vivido una experiencia que puede provocar miedo, tristeza y desconcierto.
La Iglesia desea que nuestros niños sepan que no están solos; que hay adultos dispuestos a escucharlos, protegerlos y acompañarlos, y que la comunidad cristiana católica puede ser para ellos un espacio de encuentro, confianza y esperanza.
🙏 Caminar juntos en la fe
Al finalizar la celebración, el Pbro. Pablo invitó a la comunidad a seguir caminando en la fe y a perseverar en la oración, poniendo en las manos misericordiosas de Dios a quienes han partido, a quienes permanecen hospitalizados y a todas las familias que hoy enfrentan las consecuencias de esta tragedia.
La Diócesis de Chilpancingo-Chilapa, en comunión con su Obispo, Mons. José de Jesús González Hernández, OFM, hace suyo el dolor de la comunidad de Real del Limón y le expresa su cercanía pastoral.
En momentos como este, la Iglesia no pretende tener todas las respuestas. Su misión es estar presente.
Estar junto a quienes lloran.
Estar junto a quienes esperan.
Estar junto a quienes tienen miedo.
Estar junto a los niños y a sus familias.
Estar junto a quienes hoy preguntan, con el corazón herido, por qué ocurrió lo sucedido.
Y desde la fe en Jesucristo, que acompaña al ser humano también en las horas más oscuras, seguir caminando como comunidad, sosteniéndonos unos a otros en la oración, la fraternidad y la esperanza.
Real del Limón: la Iglesia diocesana camina con ustedes. No están solos.
Diócesis de Chilpancingo-Chilapa













