MENSAJE DE LOS OBISPOS XXXV Encuentro Provincial de Pastoral
Dejamos pra ustedes el MENSAJE DE LOS OBISPOS durante el XXXV Encuentro Provincial de Pastoral, en la ciudad de Iguala Guerrero, durante los días 13 al 15 de enero de 2026.
A las comunidades diocesanas, a los agentes de pastoral y a todos los hombres y mujeres de buena voluntad.
Somos la gran familia de Dios que camina hacia la casa paterna. Reconociendo nuestra fraternidad y anhelando asumir el espíritu sinodal en nuestra Provincia Eclesiástica de Acapulco, los Equipos Diocesanos de Pastoral de las 4 Diócesis que la integramos hemos tenido la oportunidad de vivir el XXXV Encuentro Provincial de Pastoral los días 13 al 15 de enero, cuyo objetivo fue «Diseñar estrategias para que las familias sean promotoras de la paz y defensoras de la vida, impulsando la reconciliación, el consuelo y el estilo sinodal, especialmente la conversión de las relaciones».
Hemos tenido en la mente, en el corazón y en las oraciones a Mons. Dagoberto Sosa Arriaga, a quien deseamos una completa y pronta recuperación. Igualmente hemos extrañado a Mons. Joel Ocampo Gorostieta, quien donó más de 6 años de su vida para acompañar a la Diócesis de Ciudad Altamirano y animar la Comisión de Familia, Vida, Adolescentes, Juventud y Laicos en nuestra Provincia Eclesiástica.
Hemos tenido la oportunidad de discernir y tomar decisiones acerca de:
▪ La sinodalidad:
❖ Que debe llegar a ser el estilo normal del caminar de las Iglesias Particulares.
❖ Debemos aprender a caminar juntos, guiados por la Palabra de Dios; dialogando, escuchando y discerniendo; compartiendo la mesa eucarística, viviendo la fraternidad en la comunión y sintiéndonos corresponsables de la misión evangelizadora de la Iglesia.
▪ La familia como constructora de la paz y defensora de la vida:
❖ Es una misión que pertenece a la naturaleza misma del evangelio: «ustedes digan: “la paz reine en esta casa”» (Lc 10,5); Jesús «regresó con sus padres a Nazaret y vivía sujeto a ellos. Jesús iba creciendo en sabiduría, en estatura y en gracia, delante de Dios y de los hombres (Lc 2,51.52).
❖ Debemos reconocer el ánimo de las parejas jóvenes que se comprometen en el cuidado integral de sus hijos, pues su vida refleja el rostro de padres, madres, abuelos y abuelas que han sostenido la fe y los valores en las familias, las comunidades y en nuestra sociedad; familias comprometidas en el cuidado de los enfermos crónicos y de sus ancianos.
❖ Este corazón de la sociedad, que debería generar vida y paz, está herido. Elevamos nuestra voz ante situaciones que atentan contra la familia porque se le está desestructurando sistemáticamente: familias desintegradas, violencia intrafamiliar, asesinatos, desapariciones, desplazamiento forzado, inmersas en la inseguridad; adicciones que destruyen la vida los jóvenes, pobreza creciente. Todo esto la ha llevado a convertirse en un ámbito generador de violencia, de desprecio de la vida y de la dignidad de las personas: esposos que no quieren tener hijos, hijos que vuelven la espalda a sus padres, muchos ancianos en soledad (ruptura generacional).
❖ Toda esta realidad nos llama a defenderla, acompañarla y fortalecerla para que sus integrantes sean capaces de acompañarse mutuamente, especialmente a los más vulnerables, y no llegar a situaciones extremas de cansancio y desesperanza.
▪ El camino hacia el Jubileo 2031».
❖ La Virgen de Guadalupe es madre que custodia la vida, peregrina que acompaña a su pueblo, promotora de la corresponsabilidad eclesial y sanadora de ancianos enfermos.
❖ La celebración de los 500 años del Acontecimiento Guadalupano está cada vez más cerca. Animamos la preparación de este jubileo especial, ya está en curso en cada diócesis (2023-2031), con diversas iniciativas, sin aplazar y sin dejar de aprovechar lo que tenemos en nuestras comunidades parroquiales y diocesanas.
Que Santa María de Guadalupe y los Mártires Guerrerenses: San David Uribe, San Margarito Flores y el Beato Bartolomé Díaz Laurel, nos ayuden a vivir la sinodalidad y el acompañamiento y defensa a las familias.
Con la firme esperanza de que siempre y en todas partes la paz y la vida triunfarán, les damos nuestra bendición:
+Mons. Leopoldo González González
Arzobispo de Acapulco
+Mons. José de Jesús González Hernández OFM
Obipso de Chilpancingo-Chilapa
