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Encuentro Provincial Iguala Guerrero 2026
MENSAJE DE LOS OBISPOS XXXV Encuentro Provincial de Pastoral

Dejamos pra ustedes el MENSAJE DE LOS OBISPOS durante el XXXV Encuentro Provincial de Pastoral, en la ciudad de Iguala Guerrero, durante los días 13 al 15 de enero de 2026.

A las comunidades diocesanas, a los agentes de pastoral y a todos los hombres y mujeres de buena voluntad.

Somos la gran familia de Dios que camina hacia la casa paterna. Reconociendo nuestra fraternidad y anhelando asumir el espíritu sinodal en nuestra Provincia Eclesiástica de Acapulco, los Equipos Diocesanos de Pastoral de las 4 Diócesis que la integramos hemos tenido la oportunidad de vivir el XXXV Encuentro Provincial de Pastoral los días 13 al 15 de enero, cuyo objetivo fue «Diseñar estrategias para que las familias sean promotoras de la paz y defensoras de la vida, impulsando la reconciliación, el consuelo y el estilo sinodal, especialmente la conversión de las relaciones».

Hemos tenido en la mente, en el corazón y en las oraciones a Mons. Dagoberto Sosa Arriaga, a quien deseamos una completa y pronta recuperación. Igualmente hemos extrañado a Mons. Joel Ocampo Gorostieta, quien donó más de 6 años de su vida para acompañar a la Diócesis de Ciudad Altamirano y animar la Comisión de Familia, Vida, Adolescentes, Juventud y Laicos en nuestra Provincia Eclesiástica.

Hemos tenido la oportunidad de discernir y tomar decisiones acerca de:

▪ La sinodalidad:


❖ Que debe llegar a ser el estilo normal del caminar de las Iglesias Particulares.
❖ Debemos aprender a caminar juntos, guiados por la Palabra de Dios; dialogando, escuchando y discerniendo; compartiendo la mesa eucarística, viviendo la fraternidad en la comunión y sintiéndonos corresponsables de la misión evangelizadora de la Iglesia.

▪ La familia como constructora de la paz y defensora de la vida:

❖ Es una misión que pertenece a la naturaleza misma del evangelio: «ustedes digan: “la paz reine en esta casa”» (Lc 10,5); Jesús «regresó con sus padres a Nazaret y vivía sujeto a ellos. Jesús iba creciendo en sabiduría, en estatura y en gracia, delante de Dios y de los hombres (Lc 2,51.52).
❖ Debemos reconocer el ánimo de las parejas jóvenes que se comprometen en el cuidado integral de sus hijos, pues su vida refleja el rostro de padres, madres, abuelos y abuelas que han sostenido la fe y los valores en las familias, las comunidades y en nuestra sociedad; familias comprometidas en el cuidado de los enfermos crónicos y de sus ancianos.
❖ Este corazón de la sociedad, que debería generar vida y paz, está herido. Elevamos nuestra voz ante situaciones que atentan contra la familia porque se le está desestructurando sistemáticamente: familias desintegradas, violencia intrafamiliar, asesinatos, desapariciones, desplazamiento forzado, inmersas en la inseguridad; adicciones que destruyen la vida los jóvenes, pobreza creciente. Todo esto la ha llevado a convertirse en un ámbito generador de violencia, de desprecio de la vida y de la dignidad de las personas: esposos que no quieren tener hijos, hijos que vuelven la espalda a sus padres, muchos ancianos en soledad (ruptura generacional).
❖ Toda esta realidad nos llama a defenderla, acompañarla y fortalecerla para que sus integrantes sean capaces de acompañarse mutuamente, especialmente a los más vulnerables, y no llegar a situaciones extremas de cansancio y desesperanza.

▪ El camino hacia el Jubileo 2031».

❖ La Virgen de Guadalupe es madre que custodia la vida, peregrina que acompaña a su pueblo, promotora de la corresponsabilidad eclesial y sanadora de ancianos enfermos.
❖ La celebración de los 500 años del Acontecimiento Guadalupano está cada vez más cerca. Animamos la preparación de este jubileo especial, ya está en curso en cada diócesis (2023-2031), con diversas iniciativas, sin aplazar y sin dejar de aprovechar lo que tenemos en nuestras comunidades parroquiales y diocesanas.

Que Santa María de Guadalupe y los Mártires Guerrerenses: San David Uribe, San Margarito Flores y el Beato Bartolomé Díaz Laurel, nos ayuden a vivir la sinodalidad y el acompañamiento y defensa a las familias.

Con la firme esperanza de que siempre y en todas partes la paz y la vida triunfarán, les damos nuestra bendición:

+Mons. Leopoldo González González
Arzobispo de Acapulco

+Mons. José de Jesús González Hernández OFM
Obipso de Chilpancingo-Chilapa

Visita diocesana a la Basilica de guadalupe
Peregrinación a la Basílica de Guadalupe 2026.

Aqui la información sobre la Peregrinación Diocesana Anual a la Basílica de Guadalupe 2026.

A TODA LA COMUNIDAD DIOCESANA

Tenemos el privilegio de contar con un testimonio palpable de la presencia y compañía de nuestra Madre y Señora, la Virgen de Guadalupe. En su regazo materno queremos depositar nuestro caminar diocesano que, interpelado por nuestra realidad y nuestra historia, se asume líneas pastorales concretas:

✓ Ponemos bajo su maternal intercesión la fase de aplicación de nuestro Plan Diocesano de Pastoral, que señala el rumbo a las Comisiones y Dimensiones para un mejor servicio diocesano.
✓ Deseamos que acompañe las diferentes etapas de la Visita Pastoral para que se fortalezca y anime nuestro testimonio de discípulos de Cristo en cada una de las parroquias.
✓ Es nuestro deseo que ella anime a sus hijos en el camino de la Novena Continental que nos preparar para la celebración de los 500 años del Acontecimiento Guadalupano.
✓ Que inspire nuestra adhesión a la fe, defendida por nuestros mártires en la Resistencia Cristera hace un siglo, podamos seguir diciendo con libertad “Viva Cristo Rey y la Virgen de Guadalupe” e imitar las virtudes cristianas de los sacerdotes y laicos que entregaron su vida para confesar su fe en Cristo, especialmente, las de nuestros santos mártires guerrerenses, Margarito Flores García y David Uribe.
✓ Que ella, Madre, del Príncipe de la Paz, nos ayude ser artesanos y arquitectos incansables de la paz, inspirados en la vida de San Francisco de Asís, de quien celebramos el 8º centenario de su tránsito a la vida eterna.

Por cuanto he mencionado:

CONVOCO A TODOS LOS CATÓLICOS DE ESTA DIÓCESIS A PARTICIPAR EN LA: PEREGRINACIÓN DIOCESANA ANUAL A LA BASÍLICA DE GUADALUPE

El 9 de febrero de 2026

Pido a todos los párrocos que promuevan la participación de sus feligreses y preparen previamente a todos los peregrinos en sus parroquias y comunidades:

  • Aprovechando el subsidio de las peregrinaciones ofrecido en el sitio de la Novena Intercontinental.
  • Ofreciendo el Sacramento de la Confesión.
  • Bendiciendo al grupo o grupos de peregrinos antes de partir, con la fórmula prevista en el Bendicional.

El día 9 de febrero a las 8 de la mañana pido a todos nos reunamos al inicio de la calzada de Peralvillo y de allí peregrinemos hasta la Basílica. A las 9:30 am los sacerdotes y diáconos pasarán a sacristía para que a las 10:00 am iniciemos nuestra Celebración Eucarística.

A todos los sacerdotes y diáconos pido que lleven sus licencias ministeriales, su alba y estola para que podamos concelebrar: 60 en los sitiales, 30 en torno al presbiterio y los demás en la nave central.

Santa María de Guadalupe, Madre del Hijo y Madre nuestra, nos acompañe en nuestro caminar hacia el quinto centenario del Acontecimiento Guadalupano (2031) y de los dos mil años de la muerte y resurrección de nuestro Señor Jesucristo (2033).

Dado en Chilpancingo de la Asunción, Gro., a los 07 días del mes de enero del año 2026.

José de Jesús González Hernández, O.F.M.
Obispo de Chilpancingo-Chilapa

Doy fe:
Pbro. Jorge Amando Vázquez
Secretario Canciller

Nuevos nombramientos Diocesanos 2026

A LOS SEÑORES PRESBÍTEROS Y DIÁCONOS

Tengo a bien comunicarles que en cuanto a la situación actual de la Catedral de la Asunción de María, designé al Pbro. Fr. Raúl Martínez Díaz, conforme a lo ordenado en el canon 541 §1 de que, cuando se halle impedido el párroco para ejercer su función pastoral (como es el caso del párroco Pbro. Benito Cuenca Mayo) y hasta que se constituya el administrador parroquial, el vicario parroquial más antiguo por su nombramiento asume provisionalmente el régimen de la parroquia, te encomiendo formalmente esta función pastoral prevista por el Derecho.

También les informo que he designado al Pbro. Fernando Gregorio Pereyra Evar, SHJ, Párroco de Señor San José, Yextla, Gro. Decanato de Santiago Apóstol, La Sierra, le dará toma de posesión Mons. José de Jesús González Hernández, OFM., el día 17 de enero 2026, a las 12:00 hrs.

Que la Santa Virgen María nuestra Madre, interceda ante Dios, para que esta tarea que hoy les encomiendo a nuestros hermanos sea fecunda para la Iglesia Diocesana.

Chilpancingo de la Asunción, Gro., a los 08 días del mes de enero del año 2026.

Mons. José de Jesús González Hernández, OFM
Obispo de Chilpancingo-Chilapa

Jubileo de Cors y Corales
Jubileo Diocesano de los Coros y Corales

El próximo 22 de noviembre de 2025, en la fiesta de Santa Cecilia, celebraremos el Jubileo de los Coros y Corales, con el lema «Para ti es mi música Señor» (Sal100). preparemos nuestros instrumentos y nuestra voz para participar,

Señores párrocos, coordinadores y encargados de coros y corales, les invito a compartir esta información con sus coros para que preparen la Misa del Jubileo de los Coros y Corales. «Para ti es mi música Señor» (Sal100)

La celebración de la misa de este Jubileo se realizará en la Catedral de «La Asunción de María» en Chilpancingo, Guerrero., a las 7:00 p.m. del próximo sábado 22 de noviembre de 2025.

Los coros han de llevar sus instrumentos afinados y los cantos preparados y previamente ensayados, para que ese día antes de empezar la misa se les indique cómo se ensamblarán los cantos.

Aquí les dejo también el link para descargar los audios de los cantos.👇👇👇

Aqui puedes BAJAR los Audios de los cantos para la Celebración:

Aquí puedes bajar los archivos de las partituras y letras de los Cantos para la Celebración del Jubileo. 👇👇👇

Jubileo de Cors y Corales
CXIX ASAMBLEA PLENARIA DE LOS OBISPOS DE MEXICO.
Mensaje de los Obispos CXIX Asamblea Plenaria | 10 – 14 de noviembre de 2025

MENSAJE DE LOS OBISPOS DE LA CONFERENCIA DEL EPISCOPADO MEXICANO AL PUEBLO DE DIOS EN MÉXICO

CXIX Asamblea Plenaria | 10 – 14 de noviembre de 2025

«Iglesia en México: Memoria y Profecía — Peregrinos de Esperanza hacia el Centenario de nuestros Mártires»

Queridos hermanos y hermanas en Cristo:

Con profunda gratitud a Dios nos dirigimos a ustedes, Pueblo de Dios que peregrina en esta tierra mexicana. En estos días hemos estado reunidos en nuestra CXIX Asamblea Plenaria, y bajo la moción del Espíritu Santo, queremos compartirles nuestra palabra y nuestro sentir como pastores que caminamos con ustedes, que escuchamos sus dolores, que compartimos sus esperanzas y que, unidos en Cristo, buscamos ser instrumentos de consuelo y de profecía.

Han transcurrido seis meses desde que nos reunimos en abril, en aquellos días marcados por la despedida del Papa Francisco y la celebración de sus exequias. Hoy nos reunimos en este tiempo nuevo del ministerio del Papa León XIV, a quien el Espíritu Santo ha confiado el cuidado del rebaño de Cristo.

Al dirigirnos a ustedes, lo hacemos con el corazón de pastores que reconocen en cada uno de ustedes el rostro de Cristo. Sabemos que llevan en sus corazones el peso de la vida cotidiana, con sus alegrías y desafíos, con sus luces y sombras. Queremos que sepan que caminamos con ustedes, que somos pueblo con el pueblo, que, como pastores, somos también ovejas del rebaño del único Pastor, Jesucristo. Reconocemos con humildad que en algunas ocasiones no los hemos acompañado como es nuestro deber, por lo que pedimos perdón a Dios y a ustedes.

I. BAJO EL MINISTERIO DEL PAPA LEÓN XIV: DON DE UNIDAD PARA LA IGLESIA

La elección del Papa León XIV ha sido recibida por la Iglesia universal con alegría y esperanza renovada. Su ministerio petrino, apenas iniciado, ya nos ha ofrecido signos claros de los caminos que el Espíritu Santo quiere que recorramos.

En su mensaje inaugural nos recordó con palabras que resuenan en lo profundo: «La Iglesia es comunión o no es nada. La unidad de los pastores no es un lujo espiritual ni una estrategia de gobierno, es la forma misma del Evangelio. Cuando los obispos caminan unidos, el pueblo de Dios puede creer que el Padre envió al Hijo para la salvación del mundo».

Estas palabras nos interpelan porque sabemos que la unidad entre nosotros no es un dato garantizado, sino una gracia que debemos recibir y cultivar cada día con humildad y caridad fraterna. Y queremos que ustedes sepan, hermanos y hermanas, que esta unidad entre nosotros es para servir mejor a la unidad de todo el Pueblo de Dios.

El Santo Padre León XIV ha insistido, desde el inicio de su pontificado, en dos ejes fundamentales que iluminan nuestro caminar: la unidad de la Iglesia y la paz en el mundo, no son dos temas desconectados, sino dos dimensiones de un mismo misterio:
«No puede haber paz auténtica en el mundo si no hay comunión en la Iglesia. Y no puede haber verdadera comunión eclesial si la Iglesia permanece indiferente ante los clamores de un mundo herido por la violencia y la injusticia».


Para nosotros, Iglesia que peregrina en México, estas palabras tienen un peso particular.

Vivimos en un país que anhela la paz y que necesita testigos creíbles de reconciliación. Y queremos que sepan, hermanos, que ese testimonio lo queremos dar juntos: pastores y pueblo, caminando unidos en Cristo. Ustedes no nos piden que seamos perfectos, pero sí que seamos auténticos; no nos piden que tengamos una sola sensibilidad pastoral, pero sí que en medio de la riqueza de nuestros distintos puntos de vista conservemos nuestra comunión fundamental en Cristo.

Bajo la inspiración del magisterio del Papa León XIV, buscamos discernir juntos el camino que el Señor espera de nosotros en este momento de la historia de México y de la Iglesia.

Y ese camino, hermanos, está marcado por un horizonte de gracia que se despliega ante nosotros: la ruta de los jubileos que nos llevarán del 2025 al 2031 y 2033. Este es el camino de la Esperanza de México, un camino que queremos recorrer con ustedes, como Pueblo de Dios.

Esta Asamblea tiene objetivos concretos que guían nuestras deliberaciones: profundizar en la implementación de la sinodalidad en nuestras Iglesias locales, reflexionar sobre la realidad migratoria que atraviesa nuestro país para seguir acompañando pastoralmente a quienes sufren el desplazamiento forzado, actualizar nuestras normas complementarias para una mayor eficacia pastoral, y retomar los compromisos sobre familia y paz que asumimos en nuestra anterior Asamblea. Estos objetivos no son temas aislados, sino dimensiones de un único llamado: ser Iglesia sinodal, profética y cercana al pueblo que sufre.

II. RUTA JUBILAR 2025 – 2031 – 2033: CONSTRUYENDO LA ESPERANZA DE MÉXICO

La Providencia divina nos ha regalado un itinerario de gracia extraordinario en el que distintas celebraciones convergen en un único camino: el encuentro con Jesucristo Resucitado, a quien la Virgen de Guadalupe nos conduce con ternura de Madre. Este es el camino para construir la Esperanza de México, esperanza que nace de la fe, se nutre en la caridad y se proyecta hacia un futuro de justicia, paz y reconciliación.

  1. El Año 2025: Jubileo de la Esperanza
    Estamos concluyendo este Año Santo convocado por el Papa Francisco que nos ha recordado que la esperanza cristiana no es optimismo ingenuo ni evasión de la realidad, sino virtud teologal que nos sostiene en medio de la tribulación. Como nos dice San Pablo: «La esperanza no defrauda, porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones» (Rom 5,5).
    ¿Qué nos ha dejado este Año Jubilar? La certeza de que somos peregrinos, no habitantes instalados; caminantes hacia la patria definitiva en el Reino de Dios, no constructores de paraísos terrenales que inevitablemente se desmoronan. Necesitados siempre de la gracia y la misericordia de Dios, queremos invitarlos, hermanos y hermanas, a que esta experiencia de gracia jubilar no termine, sino que se transforme en la Esperanza de México que construiremos juntos.
    Este 2025 también conmemoramos el centenario de la proclamación de la solemnidad de Cristo Rey para la Iglesia y el mundo, proclamada en la encíclica Quas Primas del Papa Pío XI.
    Durante este año, hemos preparado 38 catequesis bajo el título «Venga Tu Reino», que hemos
    puesto al servicio de nuestras diócesis, parroquias y comunidades.
    Estas catequesis han querido ser una preparación teológica y espiritual para comprender qué significa proclamar a Cristo Rey en un contexto de crisis civilizatoria. Y hoy les preguntamos, hermanos: ¿Quién reina verdaderamente en nuestras sociedades? ¿Cristo, o los ídolos del poder, el dinero, la violencia y la mentira? ¿Quién reina en nuestro corazón? ¿Las ideologías políticas y culturales o el Evangelio? Esta pregunta no es retórica: es una invitación a una conversión personal y social, una invitación para que Cristo reine en nuestras vidas, en nuestras familias, en nuestra sociedad.
  2. El Año 2026: Memoria de la resistencia cristera que nos interpela
    Permítannos hacer memoria de un hecho que no podemos ignorar:
    Apenas unos meses después de la proclamación de la Solemnidad de Cristo Rey, en julio de 1926, entraba en vigor la llamada “Ley Calles” en nuestro país que desató la persecución religiosa más cruenta de nuestra historia. Es por ello que en enero de 1927, el pueblo católico, reprimido, inició el levantamiento armado conocido como la Resistencia Cristera.
    ¿Una casualidad? No, hermanos: Un acontecimiento providencial.
    Cuando el Estado totalitario intentó imponer su dominio absoluto sobre las conciencias, nuestros mártires comprendieron con claridad meridiana la centralidad de Jesucristo: morir gritando ¡Viva Cristo Rey! era afirmar que ningún poder humano puede reclamar la soberanía absoluta sobre la persona y la conciencia. Era decir con la vida lo que proclamaban con los labios: Cristo es Rey, no el Estado opresor; Cristo es Rey, no el dictador en turno que se envuelve en su soberbia.
    Queremos honrar hoy la memoria de los más de 200 mil mártires que entregaron sus vidas defendiendo su fe: Niños, jóvenes, ancianos; campesinos, obreros, profesionistas; sacerdotes, religiosos laicos; El México heroico de los cristeros que dieron su vida por una causa sagrada, por la libertad de creer y de vivir según su fe, todos ellos escribieron una página luminosa en la historia de la Iglesia universal y de nuestra patria.
    El centenario del 2026 no puede ser una mera conmemoración nostálgica. Debe ser un examen de conciencia y un compromiso renovado. Nuestros mártires nos preguntan hoy: ¿Estamos dispuestos a defender nuestra fe con la misma radicalidad? ¿Hemos perdido el sentido de lo sagrado? ¿Nos hemos acomodado a una cultura que quiere relegar la fe al ámbito privado?
  3. El Año 2031: Jubileo Guadalupano — Esperanza de reconciliación y libertad
    El 2031 V Centenario del Acontecimiento Guadalupano en el Tepeyac, no es solo una fecha para México, sino para todo el continente americano y para la Iglesia universal. Como preparación a este gran acontecimiento, hemos iniciado la Novena Intercontinental Guadalupana, invitando a las conferencias episcopales de todo el mundo a sumarse a este camino de preparación espiritual.
    Guadalupe es memoria de reconciliación. En el siglo XVI, cuando dos mundos tan diferentes se encontraron en estas tierras, María se manifestó en el Tepeyac como puente entre culturas y razas, como Madre que acoge a todos sus hijos sin distinción. Guadalupe nos enseña que la unidad no se construye anulando las diferencias, sino reconociendo en cada rostro la imagen de Dios. Guadalupe ha impulsado en otro momento de la historia los sentimientos de libertad de nuestro pueblo. Hoy debe ser también un signo de fortaleza para liberarnos de la violencia, la pobreza y la injusticia.
    Para culminar este itinerario, en el 2033 celebraremos el bimilenario de la Redención Universal, los dos mil años de la resurrección de Cristo que queremos celebrar con todo el Pueblo de Dios en un ambiente de fraternidad y paz.

III. REALIDADES QUE NO PODEMOS CALLAR EN EL CONTEXTO MEXICANO ACTUAL

Como pastores tenemos el deber de hablar con claridad sobre la realidad de nuestro país.

No lo hacemos desde una posición política ni partidista, sino desde la responsabilidad que se nos ha confiado como servidores del Evangelio. No podemos ser indiferentes ante el sufrimiento de nuestro pueblo. No podemos permanecer neutrales cuando está en juego la dignidad de las personas. Nuestra misión de anunciar el Evangelio nos exige anunciar la verdad con amor.

En estos tiempos, observamos con preocupación cómo algunos discursos públicos
construyen una narrativa que no corresponde a la experiencia cotidiana de millones de
mexicanos.

Nos dicen que la violencia ha disminuido, pero muchas familias que han perdido seres queridos o poblaciones enteras que viven con miedo constante experimentan otra realidad.

Nos dicen que se combate la corrupción, pero ante casos graves y escandalosos, no se percibe la voluntad de esclarecerlos, por lo que prevalece la impunidad.

Nos dicen que la economía va bien, pero muchas familias que no pueden llenar su canasta básica y muchos jóvenes que no encuentran oportunidades de trabajo nos hacen ver que esto no es verdad.

Nos dicen que se respetan las libertades, pero quienes expresan opiniones críticas son descalificados y señalados desde las más altas tribunas del poder.

Nos dicen que somos el país más democrático del mundo, pero la realidad es que hemos visto cómo han comprometido los organismos y las instituciones que garantizaban la auténtica participación ciudadana para concentrar el poder arbitrariamente.

Vivimos tiempos difíciles, la violencia se ha vuelto cotidiana. Ese cáncer del crimen organizado que padecemos desde hace años ha extendido sus tentáculos a muchos rincones del país. Ninguno de los dirigentes que gobierna este país ha logrado erradicar este mal.

En muchas regiones nuestro Nación sigue bajo el dominio de los violentos. No debemos tener miedo de hablar de lo que todos sabemos, pero algunos prefieren callar: Continúan los asesinatos y las desapariciones. Sigue derramándose sangre inocente en nuestras calles, pueblos y ciudades. Familias enteras son desplazadas por el terror de la delincuencia organizada. Vivimos la inseguridad cotidiana al transitar por los caminos y autopistas. Las extorsiones se han vuelto sistemáticas para pequeños y medianos empresarios, para agricultores y transportistas, incluso para las familias humildes, obligados todos a pagar “cuotas” a los criminales bajo amenazas de muerte. El Estado, que en muchos lugares ha cedido el control territorial a grupos delictivos, no logra recuperarlos.

Sacerdotes, religiosas, agentes de pastoral, incluso algunos políticos que buscan cambiar esta situación han sido amenazados y asesinados ante la impotencia ciudadana. Hemos tenido que llorar la muerte de varios hermanos presbíteros que dieron su vida sirviendo a sus comunidades. Sentimos el dolor por todos aquellos que buscando el bien han sido sacrificados.

Nuestros jóvenes están siendo secuestrados y llevados a los campos de corrupción o exterminio convirtiéndose en uno de los más grandes dramas de nuestra sociedad. Todo esto nos habla de la degradación social a la que hemos llegado y que exige una conversión profunda de quienes han optado por el mal. Hacemos un enérgico llamado a una conversión personal y social para alcanzar una verdadera transformación.

La migración forzada continúa. Miles de mexicanos se ven obligados a abandonar sus tierras, no solo por buscar mejores oportunidades, sino también por huir de la violencia. Y los que migran se encuentran con nuevas formas de violencia en el camino. Por nuestro territorio cruzan miles de hermanos centroamericanos y de otros continentes, víctimas de extorsión, secuestro, trata y muerte.

Y en cada una de estas realidades, la Iglesia está presente con casas del migrante, albergues, defensa de derechos y acompañamiento pastoral. El rostro del migrante es el rostro de Cristo crucificado hoy.

No debemos quedarnos en estadísticas frías que nos dan cuenta de todas estas realidades de inseguridad, de pobreza e injusticia. Son rostros concretos. Son familias destrozadas. Son madres que lloran a sus hijos. Son comunidades indefensas y empobrecidas. Nosotros como pastores, no podemos permanecer indiferentes.

Hermanos migrantes, ustedes que sufren la violencia, las amenazas, el miedo, el desplazamiento forzado, sepan que sus obispos están con ustedes. Escuchamos su clamor, compartimos su angustia, acompañamos su dolor. Y queremos que el testimonio de nuestros mártires sea fuente de esperanza: ellos vencieron porque Cristo venció, y nosotros también venceremos si permanecemos unidos a Él.

Queremos que sepan que nuestra cercanía está siempre con las víctimas, con los pobres, con los que sufren. Que nuestra amistad es sobre todo con el pueblo sencillo que lucha cada día por sobrevivir con dignidad. Como nos dice el Papa León XIV en su Exhortación Apostólica Dilexi Te: «El cuidado de los pobres forma parte de la gran Tradición de la Iglesia, como un faro de luz que, desde el Evangelio, ha iluminado los corazones y los pasos de los cristianos de todos los tiempos» (DT 103).

No lo hacemos con odio ni con resentimiento. Lo hacemos con la firmeza que brota del amor. Porque amamos a este pueblo del que somos parte. Porque amamos a esta que es nuestra nación. Y precisamente por ese amor no podemos callar ante lo que está mal. Nos dice el Papa León XIV en su exhortación apostólica: «Siempre debe recordarse que la propuesta del Evangelio no es sólo la de una relación individual e íntima con el Señor. La propuesta es más amplia: es el Reino de Dios (cf. Lc
4,43)… Entonces, tanto el anuncio como la experiencia cristiana tienden a provocar consecuencias sociales. Buscamos su Reino» (DT 97).

IV. LA FAMILIA: CORAZÓN HERIDO DE LA SOCIEDAD

Toda esta realidad preocupante comienza en la familia: una sociedad que no protege a la familia se desprotege a sí misma. Lo que estamos viviendo es una sistemática desestructuración familiar que genera, inevitablemente, una desestructuración social.

Los datos son alarmantes y no podemos ignorarlos: familias desintegradas, violencia intrafamiliar y en ambientes escolares, adicciones que destruyen la vida de los jóvenes. Detrás de las estadísticas hay rostros de personas concretas sin futuro.

Necesitamos elevar la voz profética cuando las políticas públicas atentan contra la familia.

Las políticas públicas educativas actuales se están implementando sin un diálogo genuino con los padres de familia y los demás agentes de la educación. Se promueve, de manera sutil y, en ocasiones, de manera explícita, una visión antropológica ajena a la dignidad integral de la persona humana. Se introduce en las escuelas una ideología que relativiza la complementariedad hombre-mujer, que diluye la identidad sexual, que presenta como “progreso” lo que en realidad es deconstrucción de la naturaleza humana. Se añade también una ideología política de confrontación social que no conduce a nada bueno.

Y cuando los padres de familia y otros integrantes de la sociedad expresan su preocupación, son descalificados como “conservadores”, “retrógrados” o “enemigos de los derechos”. Se les niega el derecho fundamental a participar activamente en la educación de sus hijos. Se les dice que el Estado sabe mejor que ellos lo que sus hijos necesitan aprender.

Hermanos, esto no es solo una cuestión educativa. Es una cuestión antropológica, ética y, en última instancia, moral. Porque está en juego la visión misma del ser humano. ¿Qué es el hombre? ¿Qué es la mujer? ¿Qué es la familia? ¿Qué es la sociedad? ¿Quién tiene autoridad para definir estas realidades? ¿El Estado? ¿La ideología dominante? ¿O la verdad inscrita en la naturaleza humana y revelada por Dios?

Una de nuestras prioridades pastorales debe ser el acompañamiento integral de las familias. No podemos limitarnos a preparar a las parejas para el matrimonio y luego abandonarlas a su suerte. Necesitamos una pastoral familiar robusta, que acompañe a las familias en todas las etapas de su vida, que las fortalezca ante las crisis, que las ilumine con la luz del Evangelio

V. PEREGRINOS DE ESPERANZA HACIA EL 2026

Hermanos y hermanas, pudiera parecer que este diagnóstico de la realidad nos lleva al pesimismo. Pero no es así. Porque la esperanza cristiana no consiste en cerrar los ojos ante el mal, sino en mantenerlos abiertos reconociendo que Cristo ha vencido al mal con el bien. Solo reconociendo nuestros errores podemos corregirlos.

Concluye el Año Jubilar de la Esperanza, pero continúa nuestra peregrinación hacia nuevas metas para transformar nuestra sociedad, como lo hicieron en su momento nuestros mártires. Fueron fieles en medio de la persecución. No esperaron que el Estado totalitario se volviera benévolo. Resistieron con la fuerza de su fe. No esperaron que fuera fácil seguir a Cristo.

Lo siguieron, aunque les costara la vida.

Y nosotros, hermanos, emprendamos nuestros caminos de paz y solidaridad para cambiar nuestra realidad hacia la justicia y la fraternidad.

VI. BAJO LA MIRADA DE GUADALUPE

Hermanos y hermanas, mientras discernimos estos caminos con ustedes, lo hacemos bajo la mirada maternal de Santa María de Guadalupe.

Guadalupe unió culturas y pueblos en torno a Cristo. Guadalupe impulsó los sentimientos de libertad. Guadalupe sostuvo a nuestros mártires en su testimonio. Guadalupe acompaña hoy a nuestro pueblo que sufre. Santa María de Guadalupe nos sostiene a nosotros, pastores, en la tarea de ser voz profética y servidores de la reconciliación. Y Guadalupe los sostiene a ustedes en medio de sus luchas cotidianas.

Que Ella, la Morenita del Tepeyac, Madre del verdadero Dios por quien se vive, nos enseñe a ser portadores de esperanza en medio de las exigencias del tiempo presente y nos enseñe a responder con la fuerza de la fe.

Que el Espíritu Santo, que nos ha reunido en esta Asamblea, ilumine nuestras deliberaciones. Que nos conceda la sabiduría para discernir los caminos que Dios espera de nosotros. Que fortalezca nuestra unidad como Colegio Episcopal y nuestra comunión con todo el Pueblo de Dios.

Que esta CXIX Asamblea Plenaria sea un momento de gracia para fortalecer nuestra comunión como Iglesia, renovar nuestro compromiso profético y prepararnos para vivir el centenario de 2026 como verdaderos discípulos de Cristo Rey.

VII. CONCLUSIÓN

Hermanas y hermanos mexicanos, ante muchas de las dolorosas realidades que hemos mencionado, los obispos mexicanos no tenemos la solución; pero estamos dispuestos a buscarla en diálogo con todos los que VERDADERAMENTE AMEN A MÉXICO, más allá del partido político en el que militen, de la ideología que los inspire o del credo religioso que profesen.

Entre tanto, sigamos construyendo juntos, con Cristo Rey como única y verdadera esperanza de México, confiados en que Santa María de Guadalupe nos conduce hacia un futuro de justicia, paz y reconciliación.

¡Viva Cristo Rey!
¡Santa María de Guadalupe!

LOS OBISPOS DE MÉXICO
Cuautitlán Izcalli, Estado de México, 13 de noviembre de 2025

  • Mons. Héctor M. Pérez Villarreal
    Obispo Auxiliar de México
    Secretario General
  • Mons. Ramón Castro Castro
    Obispo de Cuernavaca
    Presidente
convocatoria fiesta patronal diocesana
Convocatoria a la Fiesta Patronal Diocesana | 28 de junio

Convocatoria a la Fiesta Patronal Diocesana 2025.

A TODA LA COMUNIDAD DIOCESANA

Nuestra Diócesis fue instituida por la bula Grave Nimis emitida en Roma por el Papa Pío IX el 7 de febrero de 1862.

El primer Obispo fue Don Ambrosio María Serrano.

Las autoridades liberales de ese entonces no le permitieron entrar en este territorio así que fue consagrado el 8 de marzo de 1864 en la ciudad de Puebla y en ese mismo día el P. Francisco Álvarez leyó y ejecutó el decreto de fundación de la Diócesis en Iguala, Gro.

El Señor Obispo se estableció en Huaquechula, Puebla, y desde ahí dictó su primera carta pastoral el 12 de marzo de 1866, en la que consagró la Diócesis al Inmaculado Corazón de María.

Es necesario que reavivemos nuestra devoción, entrega y agradecimiento a quien con su intercesión ha protegido a nuestra diócesis durante 163 años.

Por ello,

CONVOCO A TODOS LOS FIELES DE ESTA IGLESIA PARTICULAR PARA CELEBRAR NUESTRA FIESTA PATRONAL DIOCESANA EL PRÓXIMO 28 DE JUNIO DE 2025 EN EL SANTUARIO DE LOS MÁRTIRES DE CHILPANCINGO.

Las actividades festivas iniciarán desde cada una de las parroquias:

19-28 DE JUNIO
Novenario de los Sagrados Corazones de Jesús y de María. Se editarán subsidios para reflexión, oración y celebraciones litúrgicas, en físico y de manera digital. (Aqui puedes bajar el subsidio para la novena de oración)

27 DE JUNIO
11:00 am – 02:00 pm. | Charreada. En el lienzo charro de Chilpancingo.
08:00 pm – 12:00 am | Vigilia de oración. En el Santuario de los Mártires. Promovida por la Renovación Carismática Diocesana y las Asociaciones Laicales de espiritualidad mariana.

28 DE JUNIO
10:00 am. | Reunión Peregrinacion. Punto de reunion: Capilla de Guadalupe (Calle Dr. Saúl Alarcón Abarca, Col. Misiones de Guadalupe)
10:30 am | Peregrinación Jubilar hacia el Santuario de los Mártires. Orden y organización: Carreras Guadalupanas.
11:30 am | Misa de la Fiesta Patronal y Ordenación de Diáconos Permanentes.
| Promulgación del Plan Diocesano de Pastoral 2025-2029.
02:00 pm | Convivencia: «Ilhuicatl yoltonantzin» (Fiesta del canto a nuestra Madrecita). Comida, Fandango Guerrerense, Mariachi y Banda.

Para la Peregrinación Jubilar pido a todas las parroquias traer signos alusivos al Corazón Inmaculado de María: en su interior, como devotos hijos; y en su exterior, como orgullosos devotos: playeras, banderines, globos, lonas, cantos.

Para hacer entrega del Plan Diocesano de Pastoral espero a todos los párrocos y responsables de centros de atención pastoral acompañados al menos por sus Consejos Parroquiales de Pastoral y otros fieles de sus pueblos filiales y colonias.

También solicito la presencia de los Decanos y los Presidentes y Coordinadores Diocesanos de Comisiones y Dimensiones.

Para ayudar en la realización de este acontecimiento festivo diocesano pido a cada sacerdote que trabaja en esta Diócesis un aporte de al menos $2,000 (Dos mil pesos 00/100 n.m) pesos, que será entregado al decano, quien lo consignará a la Economía Diocesana (auxiliar P. Gamaliel Villalobos Medina) antes del 20 de junio. Si hubiera un excedente será destinado a las obras del Santuario de los Mártires.

Agradezco y doy mi bendición a todos los sacerdotes, consagrados y laicos cuyo entusiasmo y generosidad ya están haciendo posible esta fiesta, que año con año será más grande y más profunda.

Que Dios les bendiga siempre y a todos nos acoja la Virgen María en su maternal corazón.

Dado en Chilpancingo de la Asunción, Gro., a los 2 días del mes de junio del Año Jubilar Peregrinos de la Esperanza 2025.

  • José de Jesús González Hernández, O.F.M.
    Obispo de Chilpancingo-Chilapa

  • Doy fe:
    Pbro. Jorge Amando Vázquez Rodríguez,
    Canciller–Secretario

Aqui puedes bajar la circular en formato PDF

Mensaje para la 59ª Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales

Mensaje de Mons. José de Jesus González Hernández OFM, para la 59ª Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales

Compartan con mansedumbre la esperanza que hay en sus corazones (cf. 1 P 3,15-16)

Estimados periodistas y miembros de las Comunicaciones Sociales:

1. Estamos celebrando la 59ª Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales

2. En nuestra época, caracterizada por la desinformación y la polarización, donde unos pocos manejan un volumen de datos e información sin precedentes, me dirijo a ustedes con la convicción de que su labor como periodistas y comunicadores es hoy más necesaria que nunca.

3. Desarmar la Comunicación

4. Actualmente, la comunicación suele generar no esperanza, sino miedo y desesperanza, prejuicios y resentimiento, fanatismo e incluso odio; la palabra se convierte en un arma; se emplean informaciones falsas o distorsionadas con habilidad para difundir mensajes que buscan incitar, provocar y herir.

5. Es fundamental “desarmar” la comunicación, transformando la agresividad en esperanza. La esperanza implica un riesgo, incluso el riesgo más grande de todos. Es una virtud oculta, constante y paciente. Para los cristianos, la esperanza no es una opción, sino una condición esencial que puede cambiar la vida: «Quien tiene esperanza vive de otra manera; se le ha dado una vida nueva» (Benedicto XVI).

6. Dar razón con mansedumbre de la esperanza que hay en nosotros

7. La comunicación de los cristianos —y en realidad, la comunicación en general, la que ustedes practican— debe estar impregnada de mansedumbre y cercanía, como la de compañeros de camino, siempre «con delicadeza y respeto».

8. Con una comunicación que nos convierta en compañeros de camino de numerosos hermanos y hermanas, para renovar en ellos la esperanza en tiempos tan difíciles.

9. Una comunicación que toque el corazón, despertando actitudes de apertura y amistad; que apueste por la belleza y la esperanza incluso en las circunstancias más difíciles; que inspire compromiso, empatía y genuino interés por los demás.

10. Una comunicación que nos ayude a «reconocer la dignidad de cada ser humano y [a]

cuidar juntos nuestra casa común» (Carta enc. Dilexit nos, 217).

11. Una comunicación que no venda ilusiones o temores, sino que sea capaz de dar razones para esperar.

12. Comunicar de esa manera ayuda a convertirse en “peregrinos de esperanza”, como dice el lema del Jubileo 2025.

13. Esperar Juntos

14. Estamos llamados a crecer unidos, tanto en humanidad y como humanidad. El desafío que enfrentamos es trabajar juntos para construir la paz. Así nos impulsa la esperanza y la necesidad de una comunicación atenta, serena y reflexiva, capaz de abrir caminos hacia el diálogo.

15. Los animo, por tanto, a descubrir y compartir las numerosas historias de bien ocultas entre los pliegues de la crónica, y especialmente cuando hemos vivido —podemos decir juntos— días verdaderamente especiales, la partida del Papa Francisco y la Designación del Papa León XIV., los hemos, los han compartido a través de los distintos medios de comunicación.

16 Termino recordando la palabras del papa León XIV, en su reunión con los periodistas: “Hoy, uno de los desafíos más importantes es el de promover una comunicación capaz de hacernos salir de la “torre de Babel” en la que a veces nos encontramos, de la confusión de lenguajes sin amor, frecuentemente ideológicos y facciosos”. Es hermoso encontrar estas historias de esperanza y hacerlas visibles.

17. Que esta comunicación pueda contribuir a entretejer la comunión, a hacernos sentir menos solos, a descubrir la importancia de caminar juntos.

18. Que Dios por intercesión de la Virgen María, derrame abundantes bendiciones a todos los comunicadores de nuestra Diócesis que colaboran en sus parroquias llevando el Evangelio a todos.

19. Enhorabuena. Felicidades a todos los Comunicadores. Dios les bendiga y les guarde.

—ooo0ooo—–

#Por1GuerreroenPAZ

Dado en la Ciudad Episcopal de Chilpancingo de la Asunción, Gro., a los 29 días del mes de mayo del Año Jubilar “Peregrinos de la Esperanza 2025”.

Mons. José de Jesús González Hernández O.F.M
Obispo de la Diócesis de Chilpancingo-Chilapa

Aqui puedes bajar el mensaje completo.

feliz dia del maestro 2025
FELICITACIONES EN EL DÍA DEL MAESTRO 2025

MENSAJE DE LOS OBISPOS DE MEXICO TODOS LOS MAESTROS DE MEXICO POR LA CELEBRACION DEL DÍA DEL MAESTRO 2025

La educación es una tarea sagrada, porque sagrada es la persona

Distinguidos maestros y, en general, agentes de educación:

Es una dicha llegar a ustedes por este medio en ocasión del día del maestro. Ante todo, queremos felicitarles por decidir gastar su tiempo y sus capacidades en bien de la tarea humana más importante: la educación. Para un niño, un adolescente, un joven y para todo ser humano es fundamental enfrentar la vida con sentido y dignidad, lo cual es inalcanzable sin la correcta educación.

Bien lo enseñaba el maestro Platón: “La educación es la formación que desde la niñez dirige al hombre hacia la virtud, infundiéndole deseo e ilusión de llegar a ser un ciudadano perfecto y cabal” (Las Leyes). Con la alta virtud, como lo enseñaban los clásicos, el ser humano está capacitado para enfrentar con entereza las tareas de la vida y, sobre todo, para convertirse en una persona de bien.

Estimados maestros, después de los padres de familia, ustedes tienen una oportunidad fundamental para ayudar a que México cuente con los ciudadanos que realmente merece.

Pasar algunas horas, cada semana, frente a sus alumnos les da la oportunidad de ayudarles, antes que nada, a entender el sentido de la vida, sin que eso demerite la adquisición de las herramientas técnicas específicas, de modo que un día puedan desempeñar un oficio de manera cualificada.

Sin duda, es tiempo de refocalizar la educación, pues, la cultura del relativismo, que se mueve desde el yo y sus caprichos, así como la idolatría del dinero y del poder, que tanto señaló el Papa Francisco, de feliz memoria (cfr. EG 52-60), han influido equivocadamente en esta tarea sagrada de la educación. En consecuencia, la tentación nos llama más a educar para el tener y poco con sentido de solidaridad (cfr. Congregación para la Educación católica, Educar al humanismo solidario). De ello, todos estamos enfrentando las consecuencias.

Pero, por encima de eso, estimados maestros, ustedes, con el amor que le tienen a nuestra patria y conscientes de la vocación a la que han sido llamados, tienen en sus manos la posibilidad de sembrar buenos principios en el corazón de cada alumno. Deseamos que ustedes lleven siempre la satisfacción de trabajar para hacer de cada uno de ellos buenas personas.

Sigue vigente el sueño del Papa Francisco, quien nos llamó a un Pacto Educativo Global, en el cual ustedes son actores de primer nivel. De dicho Pacto se desprenden tareas muy puntuales como recuperar la centralidad de la persona, apostar por una educación integral, educar en la verdad y la libertad para promover la paz, reconocer el papel fundamental de la familia, trabajar para que escuela y maestros nunca pierdan de vista la misión de la educación, entre otras.

Como Iglesia, créannos, nos sentimos profundamente comprometidos con la tarea educativa, porque nos interesa México. Respetuosos de sus creencias e ideologías, les pedimos que nos vean como aliados en esta tarea esencial de la vida humana que nos une y compromete a todos.

Ciudad de México a 15 de mayo de 2025

+ Mons. Alfonso Cortés
Arzobispo Emérito de León y
Responsable de la Dimensión
para la Cultura y la Educación de la CEM

Pbro. Carlos Sandoval Rangel
Secretario de la Dimensión
para la Cultura y la Educación de la CEM

Santo Padre Leon XIV
COMUNICADO | NUEVO PAPA LEON XIV

COMUNICADO_ NUEVO PAPA LEON XIV
«Yo te digo, tú eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia.» (Mt 16,18)

Al Pueblo de Dios que peregrina en México,

Estamos ciertos que el Espíritu Santo ha guiado esta elección, en ella reconocemos la voluntad de Jesucristo que en la persona y ministerio del Papa nos seguirá guiando para cumplir con fidelidad la misión que la Iglesia y el mundo necesitan en este momento de la historia.

El Concilio Vaticano II nos recuerda que «Jesucristo, Pastor eterno, edificó la santa Iglesia enviando a sus Apóstoles lo mismo que Él fue enviado por el Padre (cf. Jn 20,21), y quiso que los sucesores de aquéllos, los Obispos, fuesen los pastores en su Iglesia hasta la consumación de los siglos. Y para que el mismo Colegio apostólico fuese uno solo e indiviso, puso al frente de los demás Apóstoles al bienaventurado Pedro e instituyó en la persona del mismo el principio y fundamento, perpetuo y visible, de la unidad de fe y de comunión». (LG 18)

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SANTO PADRE LEON XIV

PAPA LEON XIV | Robert Francis Prevost Martínez (Estados Unidos, 1955)

Fue Prefecto del Dicasterio para los Obispos, Arzobispo-Obispo Emérito de Chiclayo,

nació el 14 de septiembre de 1955 en Chicago, Illinois, Estados Unidos.

En 1977 ingresó en el noviciado de la Orden de San Agustín (O.S.A.), en la provincia de Nuestra Señora del Buen Consejo, en San Luis. El 29 de agosto de 1981 profesó sus votos solemnes. Estudió en la Unión Teológica Católica de Chicago, graduándose con una licenciatura en Teología.

A la edad de 27 años fue enviado por la Orden a Roma para estudiar Derecho Canónico en la Universidad Pontificia de Santo Tomás de Aquino (el Angelicum). Recibió la ordenación sacerdotal el 19 de junio de 1982. Obtuvo la Licenciatura en 1984, luego fue enviado a trabajar en la misión de Chulucanas, en Piura, Perú (1985-1986).

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